El constante ding-dong de las campanas forma parte del paisaje sonoro de Vallbona.

El visitante curioso seguramente se preguntará cuál es el sentido del constante repique de campanas, latido inconfundible de la ordenada vida en el interior del monasterio.

En Vallbona no hacen falta relojes

Los dos campanarios de Vallbona son dos relojes fenomenales. En la actualidad, la campana metálica situada fuera de la espadaña del cimborrio linterna es la encargada de dar las horas. El número de repiques nos indica la hora en punto. Esta campana también es la encargada de marcar los cuartos: un solo toque para el primer cuarto, dos para la media hora y tres para los tres cuartos de cada hora, ¡día y noche!

Las horas litúrgicas

Con algo más de estruendo se anuncian las horas litúrgicas. La campana llamada “Grossa” (770 kg), de sonoridad más grave y potente, anuncia las horas denominadas «mayores», mientras que la “Beneta” (190 kg) anuncia las horas «menores».

En Vallbona, en un día normal no marcado por ninguna festividad extraordinaria, Maitines suena a las 6 h antes del desayuno; Laudes a las 8 h, para celebrar seguidamente una misa a las 8:30 h que también se anuncia con repique de campanas. Justo después de la misa tiene lugar la reunión del capítulo de todas las monjas, donde se realiza la lectura diaria de la regla. La hora Sexta es a las 13 h antes de la comida; la hora Nona a las 15:45 h; Vísperas a las 19:30 h justo antes de la cena; y finalmente Completas a las 21:15 h, que cierra la jornada y da paso al descanso. Este último repique de campanas recibió durante muchos años el nombre de la “oración de los perdidos”, porque, sea cierto o no, el toque servía de guía a los campesinos que no encontraban el camino de regreso a casa debido a la oscuridad o la niebla.

Las campanas de Vallbona

La “Grossa” y la “Beneta” fueron refundidas en el siglo XVIII, cuando se les añadió una cierta cantidad de plata para mejorar su sonoridad. Recientemente, el monasterio de Poblet regaló una nueva campana al monasterio hermano de Vallbona, añadiendo así una tercera gran campana a su ilustre cimborrio.

Primer plano: campana recientemente regalada por el monasterio de Poblet al monasterio de Vallbona (es fácil identificar las iniciales «PO» de Poblet en su escudo); segundo plano, la campana “Grossa”; tercer plano, la campana “Beneta”.