Pintoresco viñedo al abrigo del monasterio, antiguamente destinado al vino de la abadesa.

Acercarse a este viñedo situado detrás del monasterio, siguiendo el camino asfaltado que lo bordea, es la excusa perfecta para disfrutar de uno de los rincones más plácidos y hermosos de todo el pueblo.

El viñedo de la abadesa

La tradición cuenta que este habría sido el viñedo reservado para el vino de la mesa de la abadesa, a quien durante muchos siglos se la conoció como Missenyora, un apelativo de marcado sabor feudal.

Sea cierta o no, detrás de esta creencia está el hecho de que en esta hondonada del valle, al pie del arroyo del Maldanell, las condiciones de sol, luz y humedad propician excelentes cosechas, de ahí la idea de dedicar este viñedo a la gran señora de estos valles.

El viñedo en la actualidad

Actualmente, la Cooperativa Olivera se encarga de explotar este viñedo, donde se cultiva mayoritariamente Macabeo, una variedad de uva local. Con su fruto, la cooperativa elabora un vino muy apreciado que ha bautizado con el nombre de Missenyora, en un bonito guiño al pasado.

Esta misma cooperativa ofrece la posibilidad de realizar catas y desayunos rodeados de este paraje lleno de paz, belleza e historia.

Maridaje en el Viñedo de Missenyora. La Cooperativa Olivera, que hoy gestiona el viñedo, organiza desayunos y maridajes en sus propiedades.