Un pueblo y un monasterio como los de Vallbona son mucho más que unas piedras y unos cuantos paisajes. Su patrimonio inmaterial, -hecho de historias, de milagros y de leyendas- es enorme.
Desde el santo fundador del monasterio, la fundación más o menos oficial del pueblo siglos más tarde, las leyendas que rodean la abadía, los toques de campanas, la economía y la demografía de Vallbona, y aún mucho más.
El pueblo de Vallbona nació más de 300 años después de la fundación del Monasterio.
A diferencia de Poblet y Santes Creus iniciados por monjes cistercienses franceses por demanda de co...
El constante ding-dong de campanas es parte del paisaje sonoro de Vallbona.
Aprovechando de su prestigio, Vallbona fue llamada a fundar numerosas comunidades hijas