Espacio dedicado a la antigua villa de Montesquiu, precedente de la villa de Vallbona

Montesquiu es hoy un enclave donde se mezclan piedras y pinos en el mismo lugar donde todo un pueblo fue abandonado, pero que resultó vital en la formación y evolución de la historia del monasterio y del actual pueblo de Vallbona de les Monges.

Evidentemente, tienen mucho que ver unas decisiones que resultaron clave en el destino de dos pueblos. Por ello, en pleno centro del pueblo de Vallbona se recrea un espacio para no olvidar la historia local, intención que también tenía Josep Joan Piquer, que sin duda contribuyó aún más a situar Montesquiu y su legado en el mapa.

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Dos decisiones

Lo que está claro es que no se puede entender Vallbona de les Monges sin Montesquiu o viceversa. Podemos hablar de sacrificio o de oportunidad, pero es meritorio lo que hicieron los habitantes de Montesquiu como respuesta de la abadesa de aquella época (s. XVI), Estefania de Piquer, en su ofrecimiento para salvar del declive al monasterio.

La razón la encontramos en los dictámenes del Concilio de Trento, que prohibía que los monasterios, y especialmente los femeninos, estuvieran expuestos al aislamiento, a los peligros y a posibles saqueos. La decisión de la abadesa no debió de ser fácil: la dicotomía entre el abandono del cenobio o la incorporación de un pueblo.

A este pueblo, Montesquiu, y a sus habitantes, tampoco debió de resultarles una elección sencilla: el abandono de la tierra, de sus orígenes, del lugar que habían vivido y cultivado. Pero la propuesta de un nuevo futuro, con nuevas oportunidades y esperanzas, debió de ser clave para dejar atrás toda una vida.

La fisonomía de Vallbona

Quizá cuesta imaginarlo, pero debemos pensar que lo que hoy es la población y las viviendas que conforman Vallbona, en aquel entonces, hacia 1573, no existían, y el valle estaba presidido simplemente por el cenobio habitado por las monjas de la orden cisterciense. Un edificio majestuoso en medio de un pequeño y tranquilo valle.

A partir de la llegada de los nuevos habitantes, la estructura de la población fue perfilándose alrededor de los muros y paredes del monasterio. Sin duda, una transformación vital que hoy se aprecia en la forma del pueblo si lo miramos desde lejos, especialmente desde la cresta de la punta de Sant Miquel, en la parte suroeste del pueblo.

El Espacio Montesquiu: un retorno al origen

Situado en lo que era el antiguo hospital del convento, y remodelado por el Ayuntamiento de Vallbona en 2018, el Espacio Montesquiu escenifica el proceso en varias etapas por las que pasó este antiguo pueblo al ser despoblado por sus habitantes, que a partir de entonces se trasladaron a unos 3 km, al valle “bueno”, donde los muros y alrededores del monasterio los esperaban para iniciar un nuevo camino.

El espacio visualiza perfectamente la esencia de lo que hoy queda del antiguo poblado: una combinación entre el vacío y el recuerdo de unas piedras que sin duda transmiten cierta nostalgia.

La piedra es, en parte, la esencia del Espacio Montesquiu porque pretende recordar lo que es hoy el pueblo: entre un montículo de pinos se entreve, en piedra, la forma de lo que debían ser las casas, las calles, las delimitaciones y los contornos. Pero no solo eso: una esencia que aún tiene más valor por las piedras conservadas del antiguo poblado como la pila bautismal o el sarcófago.

Un recuerdo para un estudioso: Espacio J. J. Piquer

Casi oculto, como si de un tesoro se tratara, en la parte subterránea se recrea el espacio de trabajo del vallbonense de adopción Josep Joan Piquer Jover.

Parece que aquí el tiempo se hubiera detenido. Una recreación de su despacho invita al silencio, al trabajo y al recogimiento, y permite hacerse una idea de la vida y la obra del Piquer historiador y pedagogo.

Este pequeño rincón no tendría sentido sin las fotografías, las cartas y las piedras, a las que dedicó muchas horas de estudio y obras en las que profundizó, entre otros temas, sobre Montesquiu, el monasterio, Vallbona y la baronía.

Quien quiera conocer y ampliar los conocimientos sobre el territorio encontrará en la bibliografía de Vallbona un conjunto de obras ineludibles de Piquer.