Elegante y austero, corona el crucero de la iglesia al que sirve de claraboya.

Solución innovadora en la Cataluña de principios del s. XIII, el cimborrio de Vallbona sirve para inundar de luz el corazón del templo.

Una obra que debe contemplarse desde el interior

El visitante no puede dejar de entrar en la iglesia, ya sea durante la visita del monasterio, ya sea aprovechando respetuosamente el inicio o la clausura de los oficios diarios que las religiosas celebran y que están abiertos al público.

Interior del cimborrio. Se aprecian las cuatro trompas y la planta octogonal con ocho ventanas y techo nervado ya gótico.

A diferencia del espectacular campanario a su lado, claramente pensado para ser contemplado desde el exterior del templo, el cimborrio muestra todo su encanto al observarlo desde el interior. Su función es dotar de luz y de gracia la parte más importante de la iglesia.

Es desde dentro de la iglesia donde mejor se aprecia su ingeniosa estructura. El cimborrio se apoya sobre los cuatro arcos torales del crucero; gracias a cuatro trompas, recurso arquitectónico que el románico importó de la arquitectura bizantina y esta, a su vez, de la islámica, la planta cuadrangular de la cúpula se convierte en octogonal, duplicando así el número de lados y permitiendo alojar más ventanas y captar más luz.

Transición del románico al gótico

Aunque la concepción de la obra es románica, muchos de los acabados son ya claramente góticos. De estilo gótico son las ocho ventanas de los ocho lados de la cúpula, en forma de ojiva trilobulada, y también la cúpula que descarga en ocho nervaduras.

Tanto por dentro como por fuera, el cimborrio evita los motivos escultóricos y ornamentales, algo que ya no ocurrirá cuando un siglo más tarde se construya el famoso campanario gótico a su lado. Las únicas licencias ornamentales que encontramos son las gárgolas o bestias de piedra que se aferran a las aristas exteriores del cimborrio y que deben observarse desde fuera de la iglesia.

Campanario en espadaña y cabeza de bestia decorando el contrafuerte de la arista del cimborrio.

Las campanas

El cimborrio está coronado por un pequeño campanario en espadaña, visible desde el exterior, que actualmente funciona como reloj. Los campanarios en espadaña fueron los preferidos por el Císter en sus orígenes, pero con el paso de los siglos, como muestra este monasterio, el principio de funcionalidad y sencillez se fue relajando y comenzaron a construirse campanarios más sofisticados.